Energía y Arquitectura Sustentable
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Llamamos arquitectura sustentable a las prácticas que consideran la integración del espacio edilicio en la naturaleza con un uso eficiente y respetuoso de los recursos para generar el menor impacto negativo en el entorno ambiental durante el diseño, construcción, uso y abandono de espacios edilicios. El abanico de recursos usados es muy amplio, pero focalicémonos en un punto clave: la energía.
La energía como recurso, es una materia crucial en las viviendas modernas. Por lo que su uso medido, competente y racional debería ser tarea de todos los días.
Los usos más frecuentes de energía en los hogares son:
- Climatización. Tanto para calefacción en épocas invernales como para refrigerar durante altas temperaturas.
- Agua sanitaria. Calentar el agua para el baño.
- Bombeo de agua.
- Cocción.
- Electrodomésticos y equipos electrónicos.
- Iluminación.
Vemos la importancia que tiene la energía dentro del hogar. Minimizando y optimizando su empleo contribuimos fuertemente a la sustentabilidad. Algunas soluciones son:
- Autogeneración sustentable de energía: La autogeneración de energía a nivel domiciliario tiene dos principales ramas.
1. - La generación activa: Consiste en dispositivos, tales como paneles fotovoltaicos, molinos, biodigestores, colectores térmicos solares entre otros, que transforman energías naturales en energía eléctrica o térmica para uso humano. Requieren una inversión inicial considerable (varía de acuerdo al uso que le queremos dar).
2. - La autogeneración pasiva: Punto central de la arquitectura sustentable. Diseñar los espacios de forma tal que utilice las energías disponibles en el ambiente a través de las formas y materiales de la construcción, para maximizar el confort. Esto se logra mediante el aprovechamiento de la luz del sol, la energía calórica a través de muros trombe, de aleros externos - fijos o móviles - que regulan naturalmente la entrada de radiación a la vivienda dependiendo la estación del año, materiales de construcción con inercia térmica (como el barro por ejemplo), circulación cruzada de ventilaciones para permitir un rápido recambio del aire, entre otras cosas.
- Conservación de la energía: Verificar que no haya pérdidas o transmisión de calor/temperatura donde no la queremos. Por ejemplo en cuanto a lo térmico; en los cerramientos de las ventanas, aislamientos de techos y pisos. Procurar que el calentador de agua se encuentre lo más cerca posible del lugar de uso.
• - Desconectar aparatos eléctricos que no estamos usando. Muchas veces el modo stand by (modo de espera) consume pequeñas cuotas eléctricas, al estilo de una canilla goteando.
• - No desperdiciar agua. El bombeo de agua implica energía. Dejarla fluir sin usarla equivale a encender un radiador dentro de la heladera (un poco ridículo ¿no?).
• - Reemplazar a medida que se van quemando los focos, las luminarias del hogar por otras de bajo consumo preferentemente led.
• - Apagar las luces cuando no se está en el espacio.
Concepto de Edificio Energía Cero:
A través de un correcto diseño, un uso consciente y una buena ejecución, se puede lograr construcciones cuyo consumo energético sea igual a la generación propia. Esto no siempre es posible a nivel individual en medios urbanos y en estructuras ya construidas, pero no te desalentés, tener presente la idea nos puede guiar hacia una mejor calidad de vida social y hacia un paulatino mejoramiento en nuevas construcciones.
A su vez, si ya posees una vivienda propia, puedes con pequeñas medidas mejorar el aislamiento, el uso de energía, reemplazar alguna generación por energía renovable, por ejemplo cambiar el termotanque tradicional por uno solar, o bien cuando debas hacer una reparación preguntarte: ¿Estoy pensando global e integralmente mi espacio?
Para más información visitar Enerblog.org
Ginger Ofmann de Enerblog.org

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