CONSUMO ENERGÉTICO: COMIDAS FRÍAS vs COMIDAS CALIENTES
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Cuando el calor aprieta fuerte es precisamente cuando se producen los mayores picos de consumo energético en las ciudades. El intenso uso de artefactos para refrigerar supone una demanda excesiva de electricidad.
En Buenos Aires este verano se ha alcanzado cifras record de consumo de hasta 25.000 kilovatios y ha supuesto cortes de luz para más de 60.000 usuarios.
¿Cómo podemos ayudar? En general con un uso más consciente de los aparatos que consumen energía y en particular, desde la cocina, podemos aprovechar las altas temperaturas para darle un respiro a nuestro cuerpo desde la alimentación.
Si preparamos comidas frías no solamente contribuimos a no usar cocina, horno, pequeños electrodomésticos y electricidad en general, si no que permitimos a nuestro cuerpo sentir frescura y ligereza a través de los alimentos.
Comer frío no tiene porqué ser sinónimo de “Fast Food” ni por supuesto no cocinar tampoco quiere decir que nos vayamos a quedar con hambre ó que nuestra alimentación vaya a estar carente de nutrientes. Todo lo contrario!!!!
Existen de hecho estilos de alimentación, como el Raw Food, que recomienda reducir todo lo posible la cocción de los alimentos y aumentar el consumo de crudos.
Como ideas ricas y saludables os propongo además de las ENSALADAS, cuyas variedades son infinitas, algunas preparaciones igualmente frescas, nutritivas y deliciosas. A mí me encanta el GAZPACHO, proveniente de mi tierra, España. Se hace en frío con tomate, pepino, un toque de cebolla y ajo crudo y a quien le guste un poquito de morrón. Todo a la mixer ó licuadora con aceite, sal y un toque de vinagre y tenemos una sopa fría espectacular y cargada de vitaminas. Un truco!! Para los niños se puede hacer también Gazpacho de Frutilla.

Podemos enriquecer nuestras ensaladas ó sándwiches con GERMINADOS de cereales ó legumbres. Consiste en dejarlas en remojo por unos días, hay varias técnicas muy accesibles y fáciles de realizar. De este modo nuestra comida se convierte en un plato fuerte con toda la energía necesaria.
Un clásico, los TOMATES RELLENOS. Pueden tener una base de arroz integral, de quinoa, de mijo, del cereal que más nos guste y verduritas picadas y condimento al gusto. Para hacerlo más proteico podemos añadir un poco de atún, eso sí, ojo al elegirlo. Una lata de atún no debería contener más que atún, agua y sal.
La ENSALADILLA RUSA es otro típico plato para el verano. Normalmente se hace con papas, arveja y zanahoria cocidas y un montón de mayonesa. ¿Porqué no reinventarla? Si elegimos un montón de verduritas crudas picadas y nos hacemos una mayonesa fermentada con suero de yogurt, nos queda un plato delicioso, súper saludable y lleno de bacterias beneficiosas para nuestro organismo.
Los CARPACCIOS de verduras son también una manera muy fácil y rápida de preparar un plato delicioso. El de champiñones crudos ó pepino cortados en láminas finísimas son riquísimos!!! Se pueden combinar con algún queso fresco y condimentar con pimienta, lima rallada y albahaca fresca picada.
No nos podemos olvidar del GUACAMOLE. Encontremos el toque que más gusta en casa, con ó sin cilantro, hay infinidad de variedades. Lo único que no puede faltar es la nutritiva palta y para hacerlo más fresco podemos añadir pedacitos de fruta como el anana ó el kiwi. Queda delicioso!!!
Para los que necesitan la proteína animal podemos optar por el riquísimo CEVICHE, proveniente de Perú. Yo muero por él. El único secreto es que el pescado sea ultrafresco. Después la maceración la dejo a vuestra imaginación, hay miles de recetas con ingredientes fáciles de conseguir (lima, cebolla, cilantro, palta, choclo, etc...)
Y no nos podemos olvidar del postre, uno requetefácil, HELADO DE BANANA. Sólo necesitas una madura pero sin golpes, al freezer y cuando la quieras tomar la sacas unos minutos antes y la bates con la mixer. Espectacular!!!!!!
Irene Menchero Comiendo consciente.

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